Te confieso una cosa: a mis 66 años, este directo me tiene nerviosa perdida (y mira que he vivido cosas…).
Gracias por apuntarte. De verdad. Saber que vas a estar al otro lado me tranquiliza un poco.
Hay una idea de la que no me muevo: lo de fuera es la consecuencia. Lo de dentro, la causa. De eso va el miércoles.
Peeero lo que más me cuesta callarme es lo del final.
Cómo es, no te lo cuento todavía: lo he dejado para el cierre a propósito. Y merece la espera, de verdad.
«¿Y al final me vas a vender algo, Elena?» No. Ese día no hay nada que comprar. Quiero que salgas sabiendo más y necesitando menos.
Y si aún no lo has guardado en tu calendario, porfa, hazlo con los botones de arriba, junto a tu invitación. Es un segundo, y así el miércoles no se te escapa.
Si eres de papel, como yo, escríbelo también en una nota y pégala en la nevera.
A partir de hoy, si te apetece, eres de la tribu (y si ya lo eras, qué alegría tenerte aquí otra vez).
— un cálido abrazo, Elena