Cuando era pequeña, me encantaba tener una melena larga. Recuerdo que cada vez que mi madre me llevaba a la peluquería, casi obligada, «para cortar las puntas», como ella decía, era un auténtico drama. Por poco que me cortaran, me parecía una exageración y salía llorando. Sí, sí, no es broma, lloraba porque me habían cortado el pelo. Esa era una de las cosas que no me gustaba de mi madre.

Sin embargo, hay otra que recuerdo con verdadero placer, con auténtico cariño, cuando me cepillaba el pelo con delicadeza para no darme tirones al intentar desenredarlo.

En esta fecha de celebración del Día de la Madre, a través de estas líneas, agradezco a mi madre su dedicación y sus cuidados para que tuviera una melena impecable, bella, brillante, cuidada y saludable. 

 

Quién sabe, a lo mejor ese mimo plantó la semilla de mi pasión: cuidar el cabello de manera natural y buscar la belleza en todo lo que hago. 

Celebrar el día de la madre es honrar a la madre como dadora de vida. Buceando en internet, descubro que ya los egipcios honraban a la Gran Diosa Madre, Isis. Los griegos festejaban la primavera con celebraciones en honor a Rea, diosa de la fertilidad y la maternidad. Los romanos, homenajeaban a Cibeles, diosa de madre tierra y símbolo de la fertilidad. 

Vemos que esta tradición no es algo nuevo, viene de muy atrás. 

Hoy, la mayoría de nosotros aprovechamos este día para agradecer a nuestras madres su dedicación y amor incondicional, creo que muchos estaremos de acuerdo en que el amor de una madre es algo muy especial. 

Cuando me acerqué por primera vez al mundo de las constelaciones familiares, entendí la importancia de sanar la relación con la madre, incluso aunque ya no esté en este mundo, es algo necesario para seguir caminando con éxito en la vida.  

Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares, dice: «Todo éxito tiene la cara de la madre. […] Después de nuestro nacimiento, el siguiente evento decisivo es el movimiento hacia la madre, ahora como un opuesto, que nos lleva a su pecho y nos nutre. Con su leche tomamos la vida fuera de ella».

Para mí, haberme reconciliado con ella, entenderla, respetarla y llegar a amarla con un sentimiento sincero es lo que me permite agradecerle la vida. 

Por eso celebro el Día de la Madre, la honro y le regalo mi amor. 

Si además quieres hacer un bonito regalo a tu madre, cualquiera de nuestros productos capilares White Orchid son un mimo para su cabello, un ritual para su momento, en recuerdo a esos cepillados que mi madre me hacía siendo yo una niña. 

White Orchid es una línea pensada para proteger, aportar, equilibrar, reconducir el cabello y el cuero cabelludo a su estado óptimo natural para una buena salud capilar.